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la bitácora del marqués

COMENTARIO REAL (acerca de Atlanta 1 vs Comunicaciones 2, disputado el 15/09/08)

INCOMUNICADOS

 

 

Por el Marqués Milton Sarachaga de la Vega

 

 

No mi fiel escudero, el título de esta crónica no hace referencia a los detenidos en las mazmorras de la polémica fiscalía ciudadana que funciona debajo de las graderías que dan a la calle Von Humblodt, sino a la sorpresiva derrota acontecida en la noche de este lunes, ante los desconcertados carteristas del Parque de la Agronomía.

Y esta derrota, no solo ha dejado a la escuadra atlante sin el orgullo del invicto que exhibía en condición de local, sino que ha quedado en nuestras boca, junto al amargor por la derrota, el regusto agrio que acompaña a la injusticia. ¡Si es que existe otra justicia sobre la tierra, además de la que emana del Altísimo!

Atlanta mostró una vivificante mejoría con respecto al espantoso cotejo anterior jugado solo siete días atrás. Es más, la diferencia de rendimiento entre ambas formaciones es la que nuestra frondosa imaginación podría establecer entre la Holanda del 74 y el Victoriano Arenas del 62.

Pero ya sabemos como es fútbol. ¡Jamás será una ciencia exacta como anda diciendo algún farsante y charlatán por ahí!

Será siempre imprevisible y no se gana por puntos como en el pugilismo, ni los merecimientos y goles perdidos suman otra cosa que volátiles registros en nuestra frágil memoria.

El Morocho del Abasto todavía le anda buscando la vuelta a sus players, y aún en lo que se lleva jugado, se advierte una dosis de improvisación y ensayo en los desplazamientos tácticos de la tropa por él comandada.

Es cierto que los bajos rendimientos, las heridas de guerra y los virus endémicos conspiran contra sus elucubraciones y debe andar reubicando piezas en su desordenado tablero de ajedrez.

Para la emergencia debió suplantar a Jesús, convaleciente de una de esas fiebres que asolan esta parte del mundo, por el fortachón Kondriatuk

Tampoco pudo contar con el blondo Natalicchio con una lesión en el isquiotibial izquierdo, o sea, en buen romance que le duele la pierna

Formó un mediocampo con un Eloy como inside derecho con proyección de wing, dos en el punto céntrico con Romeo y Jones, y Cisterna por el andarivel del lado del corazón.

Además dejó al torito Guzmán, sentado como el Pensador de Rodin en el banco, y ubicó a Lucas en la primera línea de fuego, acompañando al ahora goleador Matos.

Todo este andamiaje, dependiendo casi exclusivamente de lo que invente el cerebro y ejecuten los pies del Mágico González. 

  Los villacrespenses tuvieron unos primeros 20 minutos, que aún a riesgo de exagerar, podría calificarlos como casi lujosos. Con un protagonismo estelar de Lucas, que recorría ágil y advertido todo el frente de ataque; buscaba a asociarse al Mágico permanentemente, cruzaba el terreno de los comunicadores con endiabladas diagonales para habilitar ora a Cisterna- muy contenido- ora a un Eloy – vertiginoso-

González, por su parte, aportaba lo suyo con gambetas, gambetitas, pisada y hasta un sombrero de copa y bastón,

En ese lapso pudo concretar Lucas de palomita (es la segunda seguida y la tercera es la vencida) Matos de cabeza y Eloy hizo que la pelota bese levemente la base del madero izquierdo de Aguirre.

Luego de esta furibunda ráfaga el partido entro un período de convivencia pacífica entre ambos contendientes y los visitantes se fueron acercando a los dominios de un Ramírez que jugó su peor partido desde que fue conchabado por la noble institución bohemia.

Dos cabezazos del longevo Banegas a punto estuvieron de doblegar el arco Atlantero

El último cuarto de hora de este fragmento de la batalla vuelve a mostrar a los azul y amarillo más predispuesto a consagrarse como triunfadores de la contienda que su timorato huésped.

La segunda mitad vio a un Atlanta nuevamente más agresivo y rondando el arco agrónomo, como el galán la esquina de su amada,  y logró hilvanar algunas jugadas peligrosas, que si la suerte hubiese sido más caritativa, bien pudieron finalizar en gol. La más clara fue un arcabuzazo de Cisterna que encontró otro palo de Aguirre como obstáculo insalvable.

Pero en un escalada aislada, en el décimo octavo minuto, Banegas se fuga por su lateral y desde un ángulo cerrado, aprovecha el agujero en el primer palo que le había obsequiado amablemente el portero de los anfitriones y abre el marcador.

Mueve entonces la estantería el Morocho y troca a Cisterna por el virrey Bianchi y al torito Guzmán por Eloy, que estaba exhausto después de haber corrido más que Delfo Cabrera en Londres.

La acumulación de atacantes no brinda los efectos y deseado, menos aún cuando ingresa Billoti por Kondriatuk.

Los iniciales embates atlanteros comienzan a diluirse en centros previsibles y falta de certeza en los pases en zona de medialuna.

El callejón entre el área de Comunicaciones y la línea ecuatorial parece Corrientes y San Martín a la hora de los bancos: una multitud confundida,  tropezándose uno contra otros.

En un contraataque modelo, Chiquilito  (no te puede hacer un gol un tipo con ese nombre) decreta el 2 a 0.

Parece que esto no le gustó mucho a Jones, que ahí nomás, a la jugada siguiente, le pega un piñón sin pelota al propio Chiquilito en el medio de la cancha y se va a los vestuarios a arrepentirse de su acción.

Moría el partido y nuestra ilusión cuando Matos, a la salida de un tiro libre indirecto, marca inútilmente, su tercer gol con los colores de Atlanta, mientras el árbitro Suárez se pensó que era carnaval  y tocaba pito a lo loco.   

Finish y kaput.

Se mejoró en el juego y se empeoró en el resultado.

¿Ser o no ser? ¿Gustar o ganar? That is the questions.

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