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Resumen
- 09/10/2008 10:54 - COMENTARIO REAL (acerca de Social Español 1 vs Atlanta 1, disputado el 04/10/08)
- 14/10/2008 23:34 - COMENTARIO REAL (acerca de Atlanta 0 vs Temperley 1, disputado el 10/10/08)
- 21/10/2008 09:11 - COMENTARIO REAL (acerca de Flandria 0 vs Atlanta 2, disputado el 18/10/08)
- 29/10/2008 17:01 - COMENTARIO REAL (acerca de Def. de Belgrano 1 vs Atlanta 1, disputado el 25/10/08)
COMENTARIO REAL (acerca de Social Español 1 vs Atlanta 1, disputado el 04/10/08)

HACIENDO LA PLANCHA
Por el Marqués Milton Sarachaga de la Vega
No reina en los tiempos que corren, mi fiel escudero, el saludable hábito de ser agradecido. Por el contrario, como muchas veces dice el pensador azteca, El Chapulín Colorado, los ingratos suelen aprovecharse de nuestra nobleza y muerden la misma mano que le da de comer.
No tienes más que observar lo acontecido en los bajíos de Don Juan Diego Flores este sábado para comprobar la inexorable veracidad de tal axioma: A los hijos de la Madre Patria le perdonamos la vida durante todo el segundo tiempo y los malpagados nos terminan empatando en el postrer minuto de juego, privándonos de dos puntos vitales en la lucha por el lauro máximo y amargándonos, sin miramientos, el fin de semana.
El Morocho del Abasto decidió que el Mágico González continuara con su convalecencia por el dolor en su tetilla sentado en el banco de los suplentes junto al imberbe Alderete que seguramente no lo dejó del todo conforme en el partido contra Morón.
Eso más la ausencia de Eloy, herido arteramente en dicho encuentro, hizo que la escuadra fundada el 12 de octubre de 1904 saliera a enfrentar a los nacidos el 12 de octubre de 1956 con la siguiente lista de combatientes:
Horacio Ramírez de arquero. La línea final de tres integrantes tal el gusto del entrenador estuvo compuesta por Cherro, el petizo Arancibia y Jesús Nievas. De carrilero derecho lo improvisó a De Felippi; los dos centro jases fueron Natalichio y el romántico Romeo y Cisterna para subir y bajar por la izquierda. Como enganche Lucas y arriba el goleador Matos y el Virrey Bianchi.
Los celtíberos se aprestaron para la contingencia con algunos nombres de fama como el ex Ferro, Víctor Molina, el volante Esquivel y el pichichi Gareca. Su banco de relevos parecía una mesa de los 36 Billares con los veteranos Madrid, Calabria y el conocido Abel Soriano.
Las escaramuzas inaugurales favorecieron levemente a los locales que rondaron los arrabales del arco bohemiense, e incluso un tirito llovido de Esquivel tomó contacto con la parte oscura del madero horizontal.
De a poco los atlantes fueron empardando el juego sostenidos desde atrás por la seguridad de su guardapalos, la solvencia de Aranciabia y la efectividad de Jesús. Y en el medio cumplía con acierto su labor el rubio Natalichio junto al trabajo anónimo, eficiente y solidario del romántico Romeo y la voluntad inclaudicable de Lucas. Con mucho tino se movía el Virrey, en tanto su camarada Matos intentaba hacer valer su voluminoso y sólido cuerpo humano.
Los puntos más flojos de los de azul oscuro y amarillo estaban por la región custodiada por ese pésimo arquero que demostró ser Cherro, que como lateral, en esta oportunidad erró más de lo que acertó.
Cisterna, a su vez, no termina de redondear una actuación consagratoria, y su capacidad para hacerse del balón no es proporcional a su certeza a la hora de darle destino final al mismo. Y De Felippi decididamente no jugó bien.
Habríamos apenas sobrepasado el primer cuarto de hora, cuando Matos entró al área menor de los hispánicos, que con mucha educación y respeto permitieron que el goleador definiera cómodamente al descolocado Coloca con toque sutil.
Con la ventaja de su lado, Atlanta comenzó a justificar la virtual victoria con un mejor despliegue de sus soldados y una mejor comunión de ideas y acciones.
Y cuando todo parecía encaminado hacia la dulce zafra de tres puntitos más, el destino traicionero jugó su carta macabra hiriendo en la pierna, al valor más importante del Bohemio en la presente temporada: el petizo Arancibia.
El Morocho del Abasto mueve sus piezas y el Torito Guzmán fue sobre el sector derecho y el vacilante De Felippi pasa de zaguero diestro, en tanto que el mal arquero Cherro ocupó la plaza vacante.
Lo que siguieron fueron momentos de desconcierto donde De Felippi no la agarraba ni con las manos de Filippi. Es más, sobre el final, compendió en una sola jugada todos los errores del mundo y solo la torpeza de los atacantes galaicos impidió llegar al descanso con el marcador igualado.
Para el segundo tiempo los del “Depor” salieron a vender cara su derrota y de paso amortiguar las puteadas que llovían torrencialmente del lado de sus seguidores.
Atlanta le cedió la iniciativa, y se agazapó para liquidarlo de contra. Y no parecía una idea descabellada ya que la defensa roja hace agua por todos lados, como la economía de los EEUU.
Lucas se hizo dueño del balón mientras Guzmán la perdía casi siempre al final, por el otro costado. Se afirmó Cisterna y mejoró De Felippi y Natalichio se erigió como factor desequilibrante en el medio juego.
Si usted va a la cancha sin reloj y quiere saber cuando estamos en los quince minutos del segundo tiempo, es fácil: Cuando entra Kondriatuk. Esta vez por el Virrey Bianchi.
Se armaron entonces dos líneas de cuatro y Atlanta se dedicó a esperar que el partido agote sus minutos reglamentarios haciendo la plancha y, mientras, a perderse una ponchada de goles.
No todos, ya que el mal arquero Cherro hizo uno estupendo que el Chacho Echenique, (Aquel juez de una estafa aún impune en Morón) anuló a instancias del linesman y que ha sumado una duda más, a mi espíritu cargado de incertidumbres.
Todo estaba cocinado, la mesa puesta y la servilleta colgada en nuestro cuello, cuando faltaba menos que nada y entre Cisterna y De Felippi pierden la pelota en el medio y la salida rápida de los Gallegos deja solo a Gareca. Ramírez no tiene muchas opciones y lo frena con una plancha a lo Griffo.
Cartón carmín para el avión (De muy buen partido) por último recurso, Cherro bajo los tres palos y tiro letal en la media luna.
Gareca saca un cañonazo, Cherro lo ataja a Natalichio, Natalichio lo rechaza a Cherro y andá que te cure lola. Uno a uno y a rogar que Flandria le gane a Sarmiento
Y así nos fuimos del coqueto estadio españolista, más caliente que plancha en el fuego.
Ahora a esperar a Temperley para festejar nuestro cumpleaños y cobrarnos una deuda pendiente con uno de sus delanteros, al que le tengo unas ganas bárbaras,
COMENTARIO REAL (acerca de Atlanta 0 vs Temperley 1, disputado el 10/10/08)
Por El Marqués Milton Saráchaga de la Vega
CAMA DURAS, BATALLAS BLANDAS
“Soy de Salta y hago falta” Baguala popular
Perdido como turco en la neblina, desorientado como rengo en tiroteo y como petizo en desfile, así estuvo, mi fiel escudero el equipo de los atlantes este viernes por la noche.
Y, tengo para mi que podría haber llegado el verano y hubiésemos sido testigo de la caída de las hojas durante el otoño y sufrir la llegada de los fríos del invierno y Atlanta todavía estaría tratando de hacerle un gol a la mediocre defensa temperleyana.
Porque, seamos honestos, si te gana un equipo que cuenta entre sus titulares a Jesús Díaz (con todo respeto) es que estamos en una fuente adobados con chimichurri y las papitas cortadas, listos para meternos en el horno.
Pero lo más preocupante del traspié nocturno no son los tres puntos perdidos, sino los negros nubarrones que se divisan en el horizonte y acrecientan en nosotros la natural incertidumbre que todo mortal tiene por el futuro.
El actual plantel del club de nuestros desvelos tiene poco nombres que pueden sobresalir de la tremenda medianía que predomina en el nivel del resto. Y cuando estos fallan, o están ausentes el equipo se debate en una desesperante impotencia que no parece poder solucionarse ni devorando una tortilla de Viagra.
El salteño Arancibia llegó a Humboldt 350, silbando bajito y sin hacer sombra en el piso, pero con el desandar del campeonato se fue haciendo indispensable como último hombre y eje de la zaga bohemia. Su ausencia en este combate fue determinante.
El Mágico es un jugador talentoso, pero efímero como la vida de una colorida mariposa. Lucas ofrece en cada partido su corazón y con la lanza en ristre quiere llevarse el mundo por delante, pero termina tropezando una y otra vez con la misma piedra.
Matos tiene buen lomo, lo sabe utilizar y es un referente para todas las pelotas que vienen de lejos. Pero tiene menos cintura que un pato y tarda en darse vuelta lo que el 60 en hacer su recorrido de Tigre a Constitución.
Romeo es un jugador interesante, un soldado obediente y un relojito en las regiones centrales, pero sin carisma para desequilibrar una contienda.
El resto amigo míos, es de regular para abajo y con eso hay que remar contra el tsunami de aquí al fin del torneo.
Este viernes, los players habían dormido adecuadamente en los mullidos colchones y las blandas almohadas del predio recomendado por el Morocho del Abasto, pero los beneficios del tal relax no se notaron allí donde se ven los pingos.
El alineador de los de Villa Crespo armó el team de la siguiente manera: Debutó Gómez como cancerbero. El mal arquero Cherro, el celinero Celín y Jesús Nievas fueron los tres del fondo. El mediocampo con Lucas, el rubio Natalichio, el romántico Romeo y Cisterna. De enganchador el Mágico y como ofensores el grandote Matos y el Virrey Bianchi.
Parecía que Atlanta se comía crudo a los gasoleros dado que el Mágico hacía efectivo alguno de sus firuletes, Natalichio ganaba en el sector derecho y Cisterna jugaba como para ingresar en la galería de lo grandes ídolos bohemios junto a Artime, Voglino y el Pepe.
Y hubo un par para convertir en sendos tiros libres uno de Gonález que hizo volar cual golondrina migrante al golero celestón y otro de Lucas que pasó cerca.
Pero todo se fue diluyendo, como las rupias de los ahorristas en Islandia y de a poco los sureros (que digámoslo sin eufemismos: son una banda descontrolada) empezaron a rondar el reducto del estrenado Gómez
La zaga auriazul flaqueaba ya que el celinero Celín le faltan muchas horas de vuelo para capitanear la defensoría, y Cherro ha bajado su rendimiento y Nievas (lo mejor ahí atrás) perdía y ganaba alternativamente con sus marcados.
Sería las nueve de la noche cuando un centro cruzado fue conectado por dos jugadores visitantes y López la mandó a guardar. Los defensores bohemios pueden dar fe de que esto es verdad, porque fueron testigos privilegiados de lo que estoy relatando.
Como dice un conocido axioma del fútbol, dos cabezazos en el área es gol. En el área de Atlanta, claro.
1 a 0 abajo y es más fácil que Cháves gane el Premio Nobel de la Paz a que Atlanta te dé vuelta un resultado.
El Morocho saca a un desaparecido Mágico y a Bianchi y hace ingresar a Billoti y Jones para el segundo tiempo.
Lo que siguió fue una monótona sinfonía de Atlanta intentando infructuosamente perforar la muralla celeste, con previsibles jugadas por el medio y centros mal tirados por los costados. Ni un mano a mano ni una jugada de riesgo.
Y así podríamos haber seguido, por los siglos de los siglos amén, sin lograr torcer los férreos dictados del destino.
Digamos para concluir que Alderete entró por Matos para hacer más chirle el ataque, que Falczuk se fue expulsado después de pegar más que un uruguayo y que Gutiérrez ignoró una mano clara dentro del área a favor de los locales.
Un final triste y que nos llena de dudas, pero hay algo que no tiene lugar a dudas:
¡FELIZ ANIVERSARIO QUERIDO ATLANTA, QUE SIEMPRE MI APLAUSO TE HABRÁ DE ALENTAR!
COMENTARIO REAL (acerca de Flandria 0 vs Atlanta 2, disputado el 18/10/08)

EN JAÚREGUI, ESTAMOS MÁS CERCA DE JUNÍN
Por El Marqués Milton Saráchaga de la Vega
País de fuertes contrastes el que se encuentra allende las riberas del Río Luján, mi fiel escudero.
Recuerdo en la temporada pasada haberme mojado hasta el tuétano y pasar más frío del que pasé junto a Napoleón en la campaña a las Rusias. Y en la tarde de este sábado me calciné como cuando Lawrence de Arabia me pidió que lo acompañara a aniquilar bereberes en el Sahara.
Encima del fulgurante sol que nos encandilaba, los equipos salieron a la cancha uniformados con idénticos colores, los “Canarios” de negro y amarillo y los atlantes de amarillo y ese azul casi negro que han adoptado en esta última etapa como tonalidad distintiva. Parecía que asistíamos a un enfrentamiento entre Olimpo de Bahía Blanca y Peñarol de Montevideo.
Así que en este primer tiempo nunca pude averiguar si las escuadras combatientes avanzaban en el terreno por exactas combinaciones o por erróneas devoluciones.
Los de la Ciudad Autónoma llegaron a estas tierras bastante diezmados por tempranas heridas, algunas sorpresivas y también con alguna suspensión.
Como en la reserva es poco y nada lo que le sobra, habría que esperar lo que alumbraba el ingenio del Morocho del Abasto para la emergencia y de que forma estructuraba a sus escasos soldados para la contienda.
Finalmente y bajo el abrasador sol del far west, los once del glorioso Atlanta fueron: Gómez en la valla, tres defensores como siempre con Cherro a la diestra del celinero Celín y Jesús a la izquierda. Sobre la derecha de los volantes el torito Guzmán, como centrojases Romeo y el rubio Natalicchio y a babor Cisterna. Jonés y Ferreiro un poco más adelante y en la vanguardia marcadora, el Virrey Bianchi.
No demos vueltas y afirmemos sin rebuscamientos góticos ni barrocos: el equipo de Flandria de ayer es el peor que ha enfrentado Atlanta en sus 104 años de vida y su 2900 partidos en el profesionalismo.
Solo un milagro de la cercana Virgen de Luján impedirá que los flamencos el año que viene no militen en la cuarta categoría de este vapuleado fútbol nacional.
Porque esos muchachos bien harían en dedicarse a manejar el telar en la vieja Textil Flandria o tocar algún instrumento en la Regina Novarum en lugar de probar suerte en este difícil arte del balompié.
Sin embargo los muchachos son tozudos e insisten en su porfía y convengamos que mal no le fue en los diez minutos inaugurales del partido de marras.
En ese período supieron dominar las acciones y arrimarse al reducto visitante, sobre todo por el sector de Cherro que desde hace tres partido anda bastante flojito, como un flan Ravanna.
Dominio tibio es cierto y que no le costó mucho a las tropas porteñas empardar. Bastaron una cuota de la regularidad de Romeo, el despliegue de Natalichio, el siempre acotado trabajo de Cisterna y talento endeble del Torito Guzmán que apenas lo tocan vuela como la Fábrica Militar de Río III. A esto debemos añadirle la valiente y tenaz lucha solitaria del Virrey Bianchi por todo el frente de ataque.
Precisamente una vistosa jugada del Torito dejó solo a Bianchi en el centro del área, y con todo el tiempo del mundo metió una media vuelta que dejó haciendo la estatua al recordado Patoruzú Fernández.
Tras este golazo el canario quedó herido de muerte y eran pocos los que apostaban a su resurrección.
De ahí en más Atlanta se dedicó a regular el match y sin sobrarle nada, empezó a tener la pelota y dejar que los jaureguiceños se debatieran en su tremenda ineficacia, falta de ideas en la cabeza y de sensibilidad en las extremidades inferiores.
Un furibundo disparo de Lucas estremeció la juntura del poste y el travesaño aurinegro y privó a los bohemios de gozar de una tranquilidad de la que pocas veces conoce a lo largo de su dilatada historia.
Para los segundos 45 minutos los comandados desde la banca por Santorelli no dieron a luz a nada nuevo, más que un indispensable cambio de indumentaria. Ahora sí ellos con el color del trigo y el bohemio con el de los toldos de la avenida del Buen Orden.
Estaba claro que el negocio era regalarle el útil de cuero a los locales dado que es más fácil que yerren a que acierten, y aprovechar los cósmicos vacíos que dejan en su defensa y volantería.
Con terruño para aprovechar creció algo la figura de Ferreiro y la de Jones. El Virrey, como un Llanero Solitario sin Toro jugaba su mejor partido para los del barrio que homenajea al Intendente Crespo y se convirtió en la figura estelar del partido.
Pudo haber aumentado Jones desde más allá de los quince metros, pero la querendona besó el palo izquierdo de Fernández y poco después, tras un rebote en el guardapalos canario, Lucas con la precisión de un astronauta clausuró el marcador.
Lo que siguió fue pura desesperación de flamencos y tranquilidad y oficio por parte de los atlantes.
Hasta parecía que se podía hacer un gol más, lo que, bajo la conducción del Morocho del Abasto, constituiría un acontecimiento histórico de la magnitud de la caída del Muro de Berlín.
Pero el entrenador prefirió su habitual conservadurismo e hizo ingresar a Kondriatuk para establecer la consabida línea de cuatro en el bajo fondo y aguardar con la paciencia de un profeta el inexorable paso del tiempo.
Entraron para demorar el caramelo Santos por Nata y el tanque González por el Virrey.
Entre masivas amenazas e insultos que llovía desde el sector la 14 (así se llama la torcida canaria) para los suyos y la satisfacción por el deber cumplido de los soldados atlantes se llegó al final.
Tres puntos que nos acercan a los Pitufos verdes y no mantienen en zona expectante en un campeonato donde lo único que se destaca es su inmensa mediocridad
COMENTARIO REAL (acerca de Def. de Belgrano 1 vs Atlanta 1, disputado el 25/10/08)

LA NOBLE IGUALDAD
Por el Marqués Milton Sarachaga de la Vega
Las tempranas noticias que llegaban desde el barrio de los Corrales Nuevos que daban cuenta de la derrota del puntero, redoblaron mi entusiasmo e hicieron que picara con furia a mi enjuto rocín y apurara el paso hacia el pueblo de Belgrano, otrora capital de este hermoso y extraño país.
Dejemos de lado las preocupaciones por el destino de nuestras cuantiosas inversiones y por el futuro de nuestras cercanas jubilaciones, y pongamos atención a este difícil compromiso, que un victoria nos pondría a tiro de piedra de los Pitufos Verdes de la lejana Junín.
Chasquis y mensajeros alados me han acercado en la semana la buena nueva de que ya podemos contar en el bajo fondo con la presencia vital del salteño Arancibia y que el grandote Matos, también está en condiciones de ser de la partida.
En cambio, el gilipollas del portero Gómez se lesionó una pierna por andar pateando caños por Villa Crespo.
Lo cierto es que esta huevada le solucionó al Morocho del Abasto el galimatías de quién debía ocupar la titularidad del arco bohemio, ante el cumplimiento de la pena impuesta al avión Ramírez.
Con todos estos ingredientes, los once ágiles que saltaron al José Pasquale a defender la gloriosa divisa azul y amarilla fueron: Ramírez. La línea de tres defensores la compusieron: Cherro, el esperado Arancibia y Jesús Nievas. El esquema tradicional de volantes con el Torito Guzmán, Natalichio, el romántico Romeo y Dow Jones. Doble enganche o algo parecido con Cisterna y Ferreiro (jugó casi de wing izquierdo) Y para que se arregle como pueda, el virrey Bianchi peleándose con todos los defensores de Defensores.
Y el partido salió lindo, movido y divertido.
Porque ambas escuadras combatientes eligieron la región central como zona de tránsito y creación y no como escenario de las enredadas luchas greco romanas o de los torpes duelos de catch que suelen imperar en esta desolada categoría del balompié nacional.
Además, los de carmín y azabache, tienen en Rocchi a un jugador que está entre los mejores de la categoría, que quita, juega y hace jugar.
Los de la ribera norte del Maldonado, se mostraron indecisos en defensa ya que a Arancibia le costó entrar en ritmo tras sus breves vacaciones y Cherro sigue errático, aunque terminaría afirmándose y haciendo un buen segundo tiempo.
Pero lo que ni el salteño ni el pariente lejano del goleador xeneize resolvían, lo solucionaba Jesús con un trabajo rudo, esforzado y casi sin fisuras.
En los medios andaba muy bien Natalichio en el quite y Cisterna como manija, clarificando y buscándolo a Lucas bien recostado por la banda siniestra y a un Bianchi combatiendo valientemente en todo el frente de ataque.
En la noble igualdad de las acciones, Atlanta fue un poco más en el primer y de los dos guardapalos el veterano Sanzotti fue el único que probó las asperezas del suelo terrenal.
Fue en un mano a mano, con Lucas cuando el ex Argentinos desbarató un buen ataque de los atlantes arrojándose prestamente sobre su lateral izquierdo.
En un desborde por el sector opuesto, Bianchi tras linda jugada, lo vio entrar a Dow Jones, pero el player bohemio quiso definir a lo Crespo y la esquiva redonda, siguió de largo indiferente, evitando el tacazo lujoso del apuesto jugador.
Los dragoneantes merodeaban y amenazaban, pero rara vez incursionaban en las propiedades de Ramírez que tuvo una primera etapa apacible, salvo un blooper inicial junto a Arancibia, que casi termina yendo a buscarla adentro tras una serie de disparatados rebotes y un balón cruzado que el 7 de ellos no alcanzó a conectar.
En el segundo tiempo, tras una quincena de minutos con merecimientos compartidos, Atlanta comienza a jugar uno da los mejores lapsos en la presente temporada.
Busca más por el lado del Torito Guzmán, que exhibe cuotas de si frágil talento y Jones se infiltra en el circuito propuesto por Cisterna, Lucas y el Virrey.
Los belgraneros respondía cada tanto, pero sus tibios embates eran bien controlados por los backs bohemieros y por el sacrificio anónimo y siemre eficiente de Romeo.
El Morocho del Abasto hace ingresar a Matos por el Torito, buscando más peso específico en tres cuartos.
El Gato Daniele responde poniendo en la cancha, a pedido del público, a Kato, y el hijo del Imperio del Sol Naciente, que debía estar haciendo judo o ikebana en lugar de jugar al fútbol, con su movilidad estorba bastante a la defensoría visitante, pero nunca logra elevar sus buenas intenciones a la categoría de peligro inminente.
Siguió siendo El Bohemio un poco mejor, pero tampoco metiendo un miedo pánico entre los simpatizantes del barrio del creador de la enseña patria.
No faltaba mucho cuando Lucas deja la cancha herido en una de sus piernas para el debut de Pinocho Marecos. Tras cartón, después de un lateral que los de Defensores hicieron rápido y los atlantes se durmieron, un centro desde la derecha encontró a Capriani en el área chica de Ramírez penetrando con la soledad de los dictadores y con toque sutil parece liquidar el entuerto.
Parece, porque los villacrespense no se resignaron, sino que fueron decididamente a por la venganza.
Agüero va a todo o nada y forma un temible tridente ofensivo con la entrada del Tanque González, por el inexpresivo Jones.
Moría el partido, la tarde y las ilusiones atlanteras, cuando una buena combinación entre el debutante Marecos y el Tanque deja a Cisterna en la soledad de los tiranos, y el volante concreta un golazo poniendo con clase la pelota en el rincón donde las arañas enhebran sus delicados hilos.
Empate que, por como se dieron las cosas termina siendo valioso y reconfortante, aunque el merecedor de la gloria que otorga la victoria fue, sin lugar a dudas, el equipo de nuestros amores.
Y también fue alentador porque se jugó bien y nos permite encarar con optimismo los riesgosos combates que se avecinan.
¡A descansar pues, mi fiel escudero que una fatigosa agenda nos aguarda!
